En la ola de desarrollo de energías verdes, cómo las comunidades pueden disfrutar de los beneficios del almacenamiento de energía a bajo costo se ha convertido en un tema clave. Recientemente, un estudio internacional liderado por investigadores del Instituto Nacional de Matemáticas y Ciencias de la Computación de los Países Bajos (CWI) presentó una solución innovadora: las comunidades pueden alquilar capacidad de grandes baterías comerciales sin asumir altos costos iniciales y desafíos técnicos, reduciendo las tarifas eléctricas y logrando el compartir de ventajas de almacenamiento de energía.

El estudio fue realizado conjuntamente por investigadores de CWI con el operador líder de baterías en red de los Países Bajos GIGA Storage, la Universidad de Glasgow en el Reino Unido y la Universidad de Princeton en EE.UU. El equipo desarrolló un método para determinar con precisión la capacidad de baterías que las comunidades de energía deben alquilar y precios de alquiler razonables, asegurando los beneficios económicos para tanto las comunidades como los operadores de baterías. Los resultados relacionados se publicaron en la revista Applied Energy, y se probaron utilizando datos reales de una comunidad con 200 turbinas eólicas, mostrando que incluso después de deducir los costos de alquiler de baterías, la comunidad aún puede ahorrar significativamente.
Actualmente, los paneles solares en techos residenciales y pequeñas turbinas eólicas están cada vez más popularizados, pero muchas familias enfrentan el problema de almacenar el exceso de electricidad; al mismo tiempo, los operadores de baterías comerciales necesitan urgentemente fuentes de ingresos estables en el mercado energético volátil. La solución de doble victoria propuesta por esta investigación llega en el momento oportuno.
Su idea central es clara y simple: los operadores de baterías alquilan parte de las grandes baterías en red a comunidades de energía. Las baterías almacenan energía cuando los precios de la electricidad son bajos, y la liberan cuando la demanda y los precios suben. Los investigadores utilizan modelos matemáticos, basados en precios de mercado, tarifas eléctricas y demanda de energía comunitaria, para buscar el "punto de equilibrio óptimo" en capacidad de alquiler, tiempos de carga y descarga.
Además, el equipo de investigación se enfocó en resolver problemas prácticos: cómo controlar baterías en red sin dañarlas. El investigador principal del proyecto, el profesor Valentin Robu, introdujo: "Exploramos múltiples técnicas para mejorar algoritmos de optimización lineal, con el objetivo de mejorar los beneficios económicos a largo plazo de la utilización de capacidad de baterías, mientras reducimos el número de ciclos de carga y descarga, extendiendo la vida útil restante de las baterías".
Actualmente, este método ha sido validado con datos de baterías de GIGA Storage, así como datos de demanda energética y generación eólica de los Países Bajos y el Reino Unido, y tiene amplia aplicabilidad para diferentes países, entornos de mercado y modelos comunitarios. Este resultado da un paso firme hacia que las comunidades de energía utilicen más energías renovables locales, mejoren la viabilidad financiera de proyectos comunitarios de energía y reduzcan la dependencia de grandes compañías de servicios públicos, potencialmente impulsando la aplicación y desarrollo amplio de energías verdes a nivel comunitario.












