El 27 de marzo, el Ministro de Asuntos Exteriores y Comercio Exterior de Hungría, Péter Szijjártó, anunció en una conferencia de prensa conjunta con el Ministro de Minería y Energía de Serbia, Dubravka Đedović Handanović, en Belgrado, la capital de Serbia, que los dos países construirán un nuevo oleoducto para productos petrolíferos semielaborados, además del oleoducto de crudo ya planificado, con el objetivo de mejorar la seguridad del suministro energético de ambas naciones.

Anteriormente, debido a la participación de capital ruso en su estructura accionarial, NIS fue sancionada por Estados Unidos, lo que generó una gran presión sobre sus operaciones de refinación, suministro de crudo y funcionamiento del mercado. Serbia ha solicitado en varias ocasiones a Estados Unidos que, en el contexto de las sanciones, se permita ajustar la estructura de propiedad o se conceda una exención para garantizar la seguridad energética nacional y la estabilidad del mercado.









