Las autoridades brasileñas anunciaron recientemente que se ha eliminado el riesgo de retraso en el inicio del primer proyecto de túnel sumergido del país. Este proyecto, que involucra una inversión de 68.000 millones de reales (aproximadamente 13.000 millones de dólares), se desarrollará bajo el modelo de Asociación Público-Privada (APP).

Anteriormente, el Tribunal de Cuentas de la Unión (TCU) de Brasil ordenó la suspensión de parte de las transferencias de fondos públicos destinados al proyecto, lo que generó preocupación sobre posibles demoras. La decisión del TCU se basó en la falta de transparencia en las obligaciones de las partes involucradas y exigió la corrección de los problemas para revocar la medida.
El contrato del proyecto del túnel Santos-Guarujá se firmó a principios de 2026 con la empresa portuguesa Mota-Engil, y también involucra al gobierno federal de Brasil y al gobierno del estado de São Paulo. De la inversión total estimada de 68.000 millones de reales, hasta 51.000 millones provendrán de fondos públicos, divididos en partes iguales entre el gobierno federal (a través de la Autoridad Portuaria de Santos, APS) y el gobierno del estado de São Paulo.
Según la APS, la empresa cuenta con 26.000 millones de reales en efectivo disponibles para cubrir su parte en el proyecto, y las consultas del TCU deberían resolverse pronto, ya que las dudas sobre la supervisión de los procedimientos de pago deben ser aclaradas por las partes del contrato. El presidente de la APS, Anderson Pomini, declaró: "Recibimos una respuesta del TCU indicando que el gobierno del estado de São Paulo y la APS necesitan establecer formalmente medidas de gobernanza para garantizar la supervisión de los fondos públicos federales que se utilizarán en el proyecto. Sin tal garantía, no podemos simplemente usar el dinero de los contribuyentes. Por lo tanto, se tomarán medidas conjuntas de este tipo, y estos ajustes no afectarán el cronograma del proyecto."
El contrato, con una duración de 30 años, cubre la construcción, operación y mantenimiento del túnel que conectará las ciudades de Santos y Guarujá. Las partes prevén iniciar en 2026 la fase de diseño detallado relacionada con las obras, la cual debería comenzar en 2027. Se espera que todo el proyecto esté completado para 2030.









