es.wedoany.com Noticia: En 2025, el cacao, al igual que en 2024, se mantuvo entre los cinco principales productos de la agroexportación peruana. Las exportaciones alcanzaron los 1.527 millones de dólares, con un volumen de 171.392 toneladas. Este logro no es un resultado aislado, sino el punto más alto de un proceso de descubrimiento de valor que comenzó hace 25 años.
Entre 2000 y 2006, diversas organizaciones peruanas iniciaron la identificación de cacaos finos de aroma en el país. El proceso se basó en la idea de que variedades de países como Venezuela (con su cacao Porcelana), Colombia y Ecuador (con cacaos nativos) eran muy apreciadas por los consumidores internacionales, por lo que la hipótesis de encontrar cacaos de calidad en Perú tenía un gran potencial.
Las primeras experiencias mostraron que el manejo del cacao en Perú no era el adecuado. Al ser un cultivo complementario en sistemas agroforestales, su manejo estaba supeditado al cultivo principal con el que se asociaba, sin recibir los cuidados necesarios para la exportación.
Cuando se descubrió que un manejo apropiado podía producir cacaos de mayor calidad, comenzó un camino de construcción que duró décadas. El cacao blanco de Chulucanas fue la primera señal de que Perú poseía cacaos de calidad capaces de competir internacionalmente. Los cacaos nativos de la Amazonía, el cacao Chuncho de Pasco y Junín, y el Chuncho de Cusco y Ayacucho, continuaron consolidando la fortaleza de los cacaos de calidad en diversas regiones peruanas.
Los triunfos consecutivos del cacao peruano como materia prima en los salones de chocolate de París atrajeron a compradores internacionales, que incluyeron a Perú en su lista de países de origen para el abastecimiento de cacao. Esto impulsó una mejora progresiva en el cultivo del cacao peruano, y las organizaciones, gracias a mejores ventas, pudieron pasar de ser meros productores a organizaciones fortalecidas con áreas profesionales de gestión y comercialización.
La crisis productiva de 2023 en los principales países productores de cacao de África (aún no estabilizada) abrió la oportunidad para que Perú abasteciera al mundo con un producto de exportación de calidad de forma inmediata. Esta situación impulsó una demanda al alza en 2024, que arrastró los precios al alza, llevando las exportaciones peruanas a 1.227 millones de dólares, con un precio de 7,84 USD/kg.
En 2025, el precio promedio mensual del cacao superó los 8,91 USD/kg, alcanzando el pico del ciclo. Sin embargo, 2026 es un año diferente: en los primeros cuatro meses, el valor de las exportaciones cayó casi un 49% interanual, mientras que el volumen se mantuvo prácticamente igual (de 35.053 toneladas a 34.952 toneladas).
El diagnóstico es claro: no es una caída en la producción, sino una tendencia bajista en los precios. El precio de exportación pasó de 10,81 USD/kg en enero-abril de 2025 a 5,54 USD/kg en el mismo período de 2026, registrando en abril el punto más bajo, con 3,98 USD/kg. En comparación con el pico de 11,32 USD/kg de enero de 2025, la caída acumulada supera el 65%.
El cacao sigue siendo un sector sólido en términos de producción y base exportadora. Pero el ciclo de altas valoraciones experimentado en 2024-2025 ha terminado, y los países africanos están recuperando sus volúmenes de exportación, incluso reemplazando variedades antiguas por otras más eficientes. El mercado se encuentra en una fase de transición, que requiere un monitoreo constante debido a factores externos como los riesgos climáticos en las principales regiones productoras mundiales.
En los últimos años, el cacao peruano se ha consolidado como un sector con una base exportadora sólida, pero el ciclo de altas valoraciones de 2024-2025 se está desvaneciendo. El mercado entra en una fase de transición, técnica, volátil y con señales contradictorias, que exige una observación continua.
Los mercados internacionales de futuros experimentan rebotes impulsados por la especulación a corto plazo, pero los fundamentos no han cambiado de manera sustancial. La verdadera incertidumbre a futuro es el clima: existe una alta probabilidad de que se consolide un fenómeno de El Niño en los próximos meses, lo que podría generar condiciones más cálidas y secas en las principales zonas productoras de África Occidental, poniendo en riesgo la cosecha 2026/2027.
Las primeras señales de campo ya apuntan en esta dirección, con una formación de frutos en los árboles de cacao por debajo del promedio histórico, un indicador temprano de una cosecha principal débil a partir del último trimestre del año. La tensión entre la abundancia actual, sostenida por nuevas plantaciones africanas, y la incertidumbre futura por factores climáticos globales, hace que este mercado sea difícil de interpretar y estratégicamente exigente para los exportadores peruanos.
Perú aprovechó la ventana. En 2024, las exportaciones de cacao alcanzaron los 1.227 millones de dólares, con un volumen de 156.560 toneladas y un precio promedio de cierre de año de 7,84 USD/kg. La curva ascendente fue clara mes a mes: de 4,15 USD/kg en enero a 7,18 USD/kg en diciembre, el mercado emitió una señal alcista inequívoca.
En 2025, la escalada se aceleró, alcanzando un precio de 11,32 USD/kg en enero, y el país logró posicionar granos finos de aroma y productos procesados en los mercados más exigentes de Europa y Norteamérica. El primer semestre de 2025 fue la cúspide del ciclo.
La corrección llegó antes de lo previsto. A partir del tercer trimestre de 2025, los precios comenzaron a descender desde los 11,32 USD/kg de enero hasta los 6,67 USD/kg de diciembre. En 2026, la tendencia bajista se consolidó. La oferta mundial se recuperó y el déficit anterior se transformó en un superávit esperado para la campaña 2025/2026. África Occidental está recuperando su producción, con Ghana y Costa de Marfil reportando cosechas superiores a las previstas, aunque las condiciones climáticas recientes introducen incertidumbre sobre el tamaño de la cosecha principal que saldrá al mercado entre julio y agosto. Las próximas semanas serán cruciales para evaluar el equilibrio real entre oferta y demanda en el segundo semestre.
Impacto en Perú: Uno de los cambios más notorios en 2026 es la transformación en la composición de la oferta exportable. En 2024, el grano de cacao representó el 66% del valor exportado (806,1 millones de dólares), con un sector enfocado en colocar materia prima. En 2025, esta proporción bajó al 61% (929,4 millones en grano y 597,6 millones en productos procesados), señal de que la industria comenzaba a escalar en la cadena de valor. En los primeros cuatro meses de 2026, en plena temporada de baja producción de cacao, este giro hacia productos de mayor valor es notable. La poca disponibilidad de cacao provocó que las exportaciones de grano cayeran al 36% del total exportado, mientras que los derivados (manteca, polvo, licor, nibs) representaron el 64% restante. Lo que antes era una excepción, hoy se convierte en la norma y sostiene las exportaciones en los meses de baja producción.
Esta reconfiguración no es casual, sino que se deriva de haber superado en los años de bonanza un cuello de botella clave en el volumen de grano exportado, que impedía al país construir relaciones comerciales y una reputación de origen.
Gracias a ello, Perú aprovechó el superciclo 2024-2025 para consolidar su presencia internacional con granos de calidad, y sobre esa base está incursionando con fuerza en productos de mayor valor agregado. En un contexto de fuerte corrección de precios del grano, las empresas exportadoras buscan participar en diferentes productos del cacao: manteca (que en 2026 alcanza los 52,1 millones de dólares, el 27% del total) y polvo de cacao (32,2 millones, 17%), productos que ofrecen mejores precios por kilo y mayor estabilidad frente a la volatilidad del mercado de grano.
Estados Unidos se mantiene como el principal mercado, representando el 25% del total exportado en lo que va de 2026 (48 millones de dólares), con un precio de 6,60 USD/kg. En este destino, la empresa Machu Picchu Foods lidera con claridad, acaparando el 11% del total, con un precio de exportación hacia ese mercado de 11,11 USD/kg, significativamente superior al precio promedio del destino.
Países Bajos conserva el segundo lugar, con el 16% (31,4 millones de dólares) y un precio promedio de 4,46 USD/kg, el más bajo entre los cinco principales destinos, en consonancia con su rol de centro de procesamiento y redistribución. En este mercado, Agro San Gerardo lidera con 6 millones de dólares, seguida de Exportadora Romex (4,3 millones) y Machu Picchu Foods (3,3 millones).
Chile, como tercer destino, representa el 9% (17,7 millones de dólares) con un precio de 9,46 USD/kg, el más alto entre los principales mercados. Machu Picchu Foods opera en este mercado con 16,3 millones de dólares (8% del total nacional), a un precio de 10,04 USD/kg.
Italia y Alemania empatan en el cuarto y quinto lugar, con un 6% cada uno (11,7 millones de dólares en ambos casos), pero con características diferentes. Italia, con un precio de 3,94 USD/kg, recibe principalmente grano y productos básicos procesados, distribuidos entre unos 15 exportadores medianos y pequeños, sin un actor dominante. Alemania muestra un precio de 7,12 USD/kg, el segundo más alto entre los cinco grandes, y una estructura más concentrada, con Exportadora Romex liderando con 6,1 millones de dólares (5,58 USD/kg).
Para el sector cacaotero peruano, 2026 es un año de transición, en el que la industria pierde el superciclo de precios altos como principal motor de crecimiento. El desafío radica en cómo profundizar su posición competitiva y su propuesta de valor agregado en los mercados internacionales. La diferenciación a través de la calidad, las certificaciones, la trazabilidad y el acceso a mercados de chocolate fino sigue siendo la oportunidad para sostener el cacao peruano. Un proceso en el que Ecuador y Colombia también están impulsando la calidad del cacao en la región.
La experiencia adquirida por las organizaciones al escalar en un mercado de precios de superciclo será puesta a prueba por la reacción ante el ajuste de precios. Contar con un 40% de productos de alto valor agregado indica que el sector cacaotero peruano ya no es el mismo que solo mejoraba la producción de grano. 2025 también fue importante porque, por primera vez, un chocolate 100% peruano —"Ganso" de Cacaosuyo— obtuvo el galardón "Overall Winner" en los International Chocolate Awards 2025, siendo reconocido como el mejor chocolate del mundo, elaborado con materia prima proveniente de la región Junín.
El Salón del Cacao y Chocolate de Lima 2026 celebrará su 17ª edición y contará con la presencia del mejor país invitado posible: Suiza, la nación que llevó la producción mundial de chocolate a su máximo nivel, vendrá a Lima para compartir e intercambiar con Perú. Perú ya empieza a figurar en la primera división del chocolate, no solo en la primera división del mejor cacao del mundo.
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