Gerdau, la mayor siderúrgica del mundo, está acelerando su presencia en el sector de energías renovables. En los últimos 12 meses, la empresa invirtió R$ 3 mil millones en proyectos de energía limpia, incluyendo la construcción de parques solares, la adquisición de pequeñas centrales hidroeléctricas (PCHs) y la ampliación de su participación en el mercado de energía sostenible. Gerdau, quinto mayor consumidor de energía de Brasil, con una demanda anual de 6 megavatios, planea obtener el 80% de su energía de fuentes renovables hasta 2031. El nuevo Parque Solar de Arinos, en Minas Gerais, tiene una capacidad de 420 MWp y cubre el 7% de su consumo anual de electricidad, mientras que dos PCH en Mato Grosso, adquiridos por 440 millones de reales, cubren el 8% de las necesidades energéticas de Brasil.
Flávia Souza, directora de energía y suministro global de Gerdau, afirmó que la energía limpia autoproducida es un 30% menos costosa que las fuentes de energía tradicionales, lo que aumenta la competitividad en el mercado. Señaló que la naturaleza intensiva en energía de la producción hace que la decisión sea estratégica, tanto desde el punto de vista financiero como de la descarbonización. Con dos parques solares ya en operación y planes de nuevas inversiones hidroeléctricas y eólicas hasta 2025, y la continua adquisición de activos renovables para garantizar la autosuficiencia energética, Souza destacó que la diversificación de la matriz energética y la reducción de la dependencia de terceros eran objetivos centrales.
Gerdau ha aumentado su participación en la joint venture Newave Energia del 33,3% al 40%, reforzando su presencia en proyectos como el parque solar de Barro Alto, en el estado de Goiás (452 MWp, puesto en marcha en 2025). Además del uso propio, la empresa pretende vender el excedente de energía en el mercado libre, incluyendo el suministro a competidores del sector. Souza aclaró que Gerdau Next está entrando en la venta de energía, pero no tiene intención de competir cara a cara con Enel o Engie.
A través de su huella de energía renovable, Gerdau no sólo está garantizando la sostenibilidad de su propio negocio, sino también remodelando el panorama de la energía industrial en Brasil. El modelo de autogeneración reduce costes, impulsa los objetivos de descarbonización y establece una referencia para el sector.









