Un alto funcionario de la UE reveló el martes que la Comisión Europea está evaluando cuidadosamente la viabilidad de legislar para prohibir a las empresas de la UE firmar nuevos contratos de combustibles fósiles con Rusia. Además, la UE explora vías legales para permitir a las empresas de la UE rescindir contratos de suministro de gas ruso existentes sin sanciones.
Dado que algunos estados miembros se oponen firmemente a sancionar el gas ruso, la Comisión Europea está estudiando otras herramientas para acelerar la desvinculación de Europa de la energía rusa. Un “plan de ruta” que se publicará el 6 de mayo detallará varias opciones para lograr este objetivo. Entre las opciones en estudio, se incluyen medidas comerciales de la UE para prohibir a las empresas europeas firmar nuevos contratos de combustible ruso.
Esta prohibición busca reducir las compras de gas natural licuado (GNL) ruso en el mercado al contado por parte de empresas europeas. Aunque el suministro de gas ruso por gasoductos ha disminuido significativamente desde 2022, la UE aumentó sus importaciones de GNL ruso el año pasado. Hasta 2024, el 19% del suministro total de gas y GNL de la UE proviene de Rusia.
La Comisión Europea también evalúa la posibilidad de proporcionar una base legal para que las empresas invoquen fuerza mayor y salgan de contratos de gas ruso sin penalizaciones. Tras publicar el plan de ruta el próximo mes, la Comisión consultará con los estados miembros y las empresas. Si decide avanzar con alguna herramienta legal, presentará una propuesta legislativa que requerirá la aprobación del Parlamento Europeo y de la mayoría de los países de la UE.










