El 25 de mayo, el presidente de EE.UU., Donald Trump, comentó sobre el plan de adquisición de U.S. Steel por parte de Nippon Steel, afirmando que, aunque el resultado final aún no está claro, será una inversión en la que Nippon Steel obtendrá una participación parcial, pero U.S. Steel seguirá bajo control estadounidense.
El 23 de mayo, Trump publicó en redes sociales que U.S. Steel permanecerá en EE.UU. con su sede en Pittsburgh. Esta colaboración planificada entre U.S. Steel y Nippon Steel generará 70.000 empleos y 14.000 millones de dólares en beneficios económicos, con la mayor parte de la inversión completada en los próximos 14 meses. Los inversores interpretaron las declaraciones de Trump como una señal de que Nippon Steel ha recibido su aprobación para la adquisición, largamente planificada.










