La Comisión Europea anunció el martes que presentará un plan para reforzar la competitividad de la industria siderúrgica europea y protegerla de los aranceles comerciales estadounidenses que se aplicarán en primavera. El plan se dará a conocer el 4 de marzo tras un «diálogo estratégico» presidido por la Presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, en el que participarán representantes clave de la industria siderúrgica.
La industria siderúrgica europea pidió a la Comisión Europea en noviembre del año pasado que tomara medidas inmediatas para evitar que el sector cayera en una recesión irreversible. Los representantes de la industria instaron a la UE a desarrollar soluciones a los problemas comerciales, incluidos los impuestos al carbono sobre las importaciones, la energía y los residuos, para ayudar a las empresas siderúrgicas a cumplir los objetivos de neutralidad de carbono de la UE para 2050.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció recientemente planes para imponer nuevos aranceles del 25% a todas las importaciones de acero y aluminio en Estados Unidos, además de los aranceles existentes sobre los metales. Esta medida supone una amenaza directa para la industria siderúrgica europea. En una declaración, Von der Leyen subrayó que «la industria siderúrgica es un sector clave del mercado único europeo y también desempeña un papel significativo en la lucha contra el cambio climático. Queremos garantizar que el sector siderúrgico europeo sea competitivo y sostenible a largo plazo».
Según la Comisión Europea, la reunión del 4 de marzo reunirá a siderúrgicos, proveedores de materias primas y partes interesadas para debatir cómo mejorar la competitividad del sector, promover la descarbonización y la electrificación y garantizar unas relaciones comerciales justas. En primavera, el Vicepresidente de la Comisión, Stéphane Cézournes, presentará un plan de acción específico para el sector siderúrgico y metalúrgico.
El programa pretende ayudar a la siderurgia europea a afrontar los retos del comercio mundial mediante el apoyo a las políticas y la innovación tecnológica, acelerando al mismo tiempo la transición a una economía verde. Con esta serie de medidas, la UE espera garantizar que la industria siderúrgica siga siendo competitiva en el mercado mundial y contribuya a la consecución de los objetivos climáticos.









