es.wedoany.com Noticia: Un equipo de investigación del Herbert Wertheim College of Engineering de la Universidad de Florida (University of Florida) ha propuesto un método para «sinterizar» y dar forma in situ al regolito y al vidrio lunares mediante láser, transformándolos en componentes estructurales para bases lunares. El estudio, liderado por Victoria M. Miller, fue publicado en la revista Springer Nature y se basa en un proyecto financiado parcialmente por la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa de Estados Unidos (DARPA), centrado en el conformado de materiales con láser en condiciones cercanas al espacio.
Actualmente, los principales programas espaciales mundiales —incluyendo el Artemis (Artemisa) de Estados Unidos, la Estación Internacional de Investigación Lunar (ILRS) conjunta entre China y Rusia, y el concepto «Aldea Lunar (Moon Village)» de la Agencia Espacial Europea— consideran la Luna como un destino para la presencia humana a largo plazo. Con el éxito de la misión Artemis II y los anuncios de construir una base lunar en la década de 2030, la transición de la exploración a la infraestructura se ha convertido en un problema real. La limitación clave radica en la construcción en condiciones lunares, y el costo de transportar equipos desde la Tierra es extremadamente alto. Una de las soluciones es utilizar el suelo local —el regolito lunar— como material de construcción.
El método de conformado por láser se basa en la radiación infrarroja concentrada para calentar y deformar materiales sin contacto, sin necesidad de moldes, prensas o maquinaria pesada; el material se curva mediante tensiones térmicas localizadas. Los investigadores probaron el rendimiento del proceso en diferentes condiciones atmosféricas para evaluar su viabilidad en el vacío lunar y en otros cuerpos celestes con atmósferas tenues. En los experimentos se utilizaron muestras de suelo lunar simulado y vidrio fabricado a partir de él, y los resultados mostraron que la acción del láser puede conformar eficazmente estructuras de vidrio y cerámica, útiles para construir componentes de bases lunares. Este método forma parte de la estrategia de Utilización de Recursos In Situ (ISRU), que consiste en aprovechar los recursos locales en lugar de transportar materiales desde la Tierra.
Según Miller, la principal ventaja de esta tecnología es la reducción significativa de la masa y el volumen de los equipos que deben enviarse al espacio: al reemplazar los sistemas de construcción pesados con una fuente de energía láser compacta, es posible dar forma a los materiales directamente en la Luna. Esto es especialmente importante en el entorno lunar, donde cada tonelada adicional de carga aumenta considerablemente el costo de la misión. Además de la construcción de bases, el conformado por láser podría utilizarse para fabricar herramientas y piezas de repuesto directamente en órbita o en la superficie lunar, reduciendo la dependencia de los suministros terrestres, lo cual es crucial para misiones de larga duración, incluido el trabajo en estaciones espaciales, donde la escasez de repuestos siempre se ha considerado un factor limitante.

Los autores también señalan que esta tecnología tiene un potencial más amplio más allá del espacio, desde la fabricación flexible hasta la construcción de edificios en la Tierra. Con el crecimiento de la población y el aumento de la demanda de métodos de producción más eficientes, este tipo de tecnología láser podría convertirse en la base de nuevos enfoques para la construcción de infraestructuras tanto en el espacio como en la Tierra.
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