El 30 de marzo, la italiana Eni confirmó que recibió una notificación de las autoridades estadounidenses indicando que ya no se le permitirá recibir pagos por la producción de gas en Venezuela mediante el suministro de petróleo proporcionado por la petrolera estatal venezolana PDVSA.
Reuters informó el sábado que el gobierno de Estados Unidos notificó a los socios extranjeros de PDVSA, incluida Eni, que próximamente se cancelará su autorización para exportar petróleo y subproductos venezolanos.
En relación con esto, Eni declaró: "El grupo Eni continúa manteniendo un contacto transparente con las autoridades estadounidenses para determinar soluciones que garanticen que el suministro de gas no sancionado, vital para la población, pueda ser remunerado por PDVSA". La compañía también enfatizó: "Las operaciones del grupo Eni cumplen plenamente con el marco de sanciones internacionales".
El presidente venezolano Nicolás Maduro criticó estas sanciones, calificándolas como una "guerra económica".
Además de Eni, otras empresas que recibieron permisos y cartas de confort de Washington incluyen Repsol de España, Maurel & Prom de Francia, Reliance Industries de India y US Global Oil Terminals.
La vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez confirmó el domingo en redes sociales que el gobierno estaba al tanto de la decisión de cancelar estas autorizaciones. Escribió: "Hemos estado preparados para este momento y estamos listos para seguir cumpliendo con los contratos de estas empresas". Agregó que las compañías extranjeras no necesitan permisos ni autorizaciones de otros gobiernos venezolanos, "somos socios confiables y continuaremos respetando los acuerdos alcanzados con estas empresas".
Según fuentes y datos de seguimiento de buques, tras la imposición esta semana de aranceles secundarios por parte de Trump a los compradores de petróleo y gas venezolanos, la mayoría de las empresas han suspendido las importaciones de petróleo venezolano.









