es.wedoany.com Noticia: La empresa alemana de autobuses de larga distancia FlixBus buscaba ingresar al mercado de transporte interprovincial de pasajeros en Perú bajo un modelo de plataforma digital, pero su solicitud fue rechazada por el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) del Perú. La compañía presentó el año pasado una solicitud para operar la ruta Lima-Ica, y el MTC declaró dicha solicitud improcedente, posteriormente rechazó en su totalidad su solicitud para operar en Perú y desestimó el recurso de apelación interpuesto por la empresa.
En la resolución, el MTC señaló que los vehículos de propiedad compartida solo son aplicables a servicios de transporte de personas en circunstancias especiales, no a servicios de transporte regular. De acuerdo con el artículo 26 del Reglamento Nacional de Administración de Transporte, aprobado mediante el Decreto Supremo N.º 017-2009-MTC, los vehículos destinados al servicio de transporte público de pasajeros o de carga deben ser de propiedad del transportista, o estar bajo las modalidades de arrendamiento financiero u operativo, y las operaciones correspondientes deben ajustarse a las modalidades permitidas por las normas del sistema financiero. Cuando los vehículos no pertenecen al transportista, su habilitación o registro en el registro administrativo de transporte solo es válido durante la vigencia del contrato presentado por la empresa de transporte.

Martín Ojeda, gerente general de la Asociación de Empresas de Transporte Interprovincial de Pasajeros (Cotrap-Apoip), manifestó a El Comercio que su cuestionamiento no se dirige a la condición de empresa extranjera de FlixBus, sino a que la compañía intenta cambiar la forma de operación actual de las empresas de transporte interprovincial bajo el pretexto de ser una plataforma tecnológica. Ojeda considera que FlixBus no posee la plena propiedad de los vehículos que planea operar, y que ante un accidente, la atribución de responsabilidades sería difícil de esclarecer, mientras que las empresas autorizadas por el MTC deben asumir directamente todas las responsabilidades derivadas de la autorización. Explicó que el modelo de "comisión-franquicia" que FlixBus intenta impulsar solo permite que la empresa obtenga la autorización de operación de una empresa de transporte interprovincial, mientras que los autobuses pertenecen a otras empresas o a propietarios independientes, siendo un tercero el que realmente presta el servicio de transporte, y FlixBus actúa como plataforma o intermediario comercial. Esta práctica haría que la parte autorizada y que vende los boletos bajo su marca no controle las operaciones diarias, lo que induciría a error a los usuarios.
Ojeda señaló que este modelo podría debilitar la responsabilidad hacia el Estado y los usuarios, generando problemas como competencia desleal, deterioro de las condiciones laborales, reducción del control de calidad del servicio, evasión fiscal y dificultad para supervisar a los responsables. Destacó que la normativa exige que la empresa autorizada mantenga la propiedad y el control legal de los vehículos aprobados, y que el titular de la autorización tiene obligaciones que no pueden ser delegadas a otras empresas, no pudiendo limitarse a obtener la autorización y gestionar la plataforma de ventas mientras otras empresas prestan el servicio de transporte. Como gremio, no se oponen a la digitalización, pero sí se oponen a intentar eludir la normativa vigente bajo el pretexto de una plataforma tecnológica.

Lino de la Barrera Laca, abogado en transporte terrestre, tránsito y seguridad vial, analizó para El Comercio que la forma de operación de FlixBus es similar a la de las plataformas de taxis que operan en Perú. El Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi) se ha pronunciado sobre estas plataformas, señalando que no son empresas de transporte, sino plataformas tecnológicas que conectan la demanda de movilidad con los oferentes del servicio de transporte. Señaló que los proveedores de servicios de plataformas tecnológicas pueden eludir responsabilidades ante riesgos como accidentes de tránsito, y que quien presta el servicio puede ser cualquier persona, siendo difícil que los usuarios y la ley confirmen si cumple con los requisitos básicos que la ley exige a los transportistas. Considera que el transporte es un servicio público que debe cumplir estándares específicos, y que la regulación del transporte en Perú debe mantenerse, pues cientos de personas mueren cada año en accidentes de tránsito en el país, razón por la cual la regulación del transporte terrestre es estricta; si se flexibilizaran los estándares, ¿quién asumiría las consecuencias?

FlixBus respondió mediante un comunicado oficial enviado a El Comercio que esta empresa alemana, con 14 años de historia, opera en 45 países y cumple con las leyes de cada nación, y Perú no es la excepción. Su modelo consiste en colaborar con transportistas locales consolidados, que cumplen con sus obligaciones laborales y tributarias y prestan el servicio con sus propios autobuses y conductores profesionales. FlixBus indicó que participa en las operaciones diariamente, planifica la red de rutas y frecuencias, fija las tarifas, gestiona la venta de boletos en la plataforma digital y en los puntos de venta de las estaciones, cuenta con un centro de control de tráfico que da seguimiento a los autobuses en ruta y brinda apoyo a los conductores durante el trayecto, y su equipo de atención al cliente gestiona los asuntos de los pasajeros durante y después del viaje. En caso de emergencia, se activa un equipo de gestión de incidentes que emplea protocolos internacionalmente validados. Los socios aportan los autobuses y los conductores; el resto lo proporciona FlixBus. Cada viaje es monitoreado por GPS, y el tiempo de conducción de todos los autobuses queda registrado por el tacógrafo, datos trazables que están a disposición de las autoridades.
La empresa manifestó que continúa trabajando con las autoridades y los socios locales para ofrecer a los peruanos y a los visitantes del Perú opciones de movilidad formales, seguras y económicas. En cuanto a la solicitud de reunión planteada por el gremio, FlixBus señaló que en marzo de este año solicitó mediante una carta formal una reunión con Cotrap-Apoip, pero aún no ha recibido respuesta. El Comercio contactó al MTC para consultar si la denegación de la autorización es una decisión definitiva y si FlixBus cuenta con algún mecanismo de apelación. La entidad indicó que se encuentra en un proceso de transición de gestión y que, una vez que el nuevo equipo conozca los temas del sector, emitirá una declaración a El Comercio.










