Los últimos datos muestran que, desde 2022, la situación de cierre de plantas químicas en Europa se ha intensificado significativamente, y el número de cierres se ha multiplicado por seis. La capacidad acumulada se ha reducido en aproximadamente 37 millones de toneladas, lo que equivale al 9% de la capacidad total de producción de Europa, y el sector químico ha perdido directamente 20.000 puestos de trabajo. Durante el mismo período, la escala de las nuevas inversiones ha experimentado una notable disminución, lo que ha suscitado preocupación por el desarrollo a largo plazo del sector químico europeo.

Marco Mensink, director del Consejo Europeo de la Industria Química, señaló: "La situación actual ya ha superado el ámbito de los ajustes normales. El sector está sometido a una enorme presión, y la frecuencia de los cierres se ha duplicado en un año. Al mismo tiempo, la escala de inversión anual se ha reducido hasta niveles cercanos a cero. Ambos cambios están mostrando una tendencia acelerada, y este año es necesario tomar medidas efectivas para hacerles frente".
El análisis del informe muestra que los cierres de plantas no solo afectan a los empleados directos, sino que también repercuten en los puestos de trabajo relacionados con la cadena industrial, poniendo en situación de incertidumbre a unos 89.000 empleos indirectos. Esto refleja la importancia de la industria química en el sistema económico regional europeo.
En cuanto a la inversión, la capacidad anual de nueva inversión ha descendido de 2,7 millones de toneladas en 2022 a 300.000 toneladas en 2025, y la capacidad total de inversión entre 2022 y 2025 fue de aproximadamente 7 millones de toneladas. La dirección de la inversión ha pasado de proyectos de innovación diversificados a proyectos piloto limitados, relacionados con la electrificación, las materias primas de hidrógeno y los plásticos circulares, entre otros.
Dado que la velocidad de los cierres supera a la de las nuevas inversiones, el tamaño general de la industria química europea se está reduciendo. Esta tendencia aumenta la incertidumbre en el desarrollo del sector y plantea nuevos retos para que Europa mantenga su competitividad industrial. El informe "Radar de cierres e inversiones químicas en Europa 2022-2025", elaborado por una organización profesional, revela a través de un análisis sistemático los detalles específicos de los cierres de plantas, los ajustes de capacidad y los cambios en la inversión.









