Un equipo de investigación de la Universidad Tecnológica de Nanyang de Singapur (NTU Singapore) ha desarrollado con éxito la primera "línea de producción" automatizada de insectos robóticos del mundo. Este sistema puede instalar rápidamente una mochila electrónica en miniatura en la espalda de una cucaracha de Madagascar, transformándola en un robot híbrido insecto-máquina con capacidad de movimiento autónomo. Este innovador método de ensamblaje reduce significativamente el tiempo de preparación y los errores humanos, proporcionando soporte técnico para el despliegue a gran escala de tales robots en entornos complejos de zonas de desastre.

Este sistema automatizado, desarrollado bajo el liderazgo del profesor Hirotaka Sato de la Escuela de Ingeniería Mecánica y Aeroespacial, puede completar la instalación de la mochila electrónica en un solo insecto en solo 1 minuto y 8 segundos, mejorando la eficiencia aproximadamente 60 veces en comparación con los métodos manuales tradicionales. Al procesar cuatro insectos en lote, el sistema tarda 8 minutos, siendo 30 veces más rápido que el proceso manual. El profesor Sato declaró: «El proceso automatizado hace realidad el despliegue a gran escala de insectos robóticos, lo cual es crucial para misiones con altos requisitos de tiempo, como la búsqueda y rescate después de desastres». El sistema utiliza visión por computadora y algoritmos para localizar con precisión los puntos de implantación de electrodos en la espalda de la cucaracha, asegurando una fijación estable de la mochila electrónica. El nuevo diseño de la mochila reduce el voltaje en un 25%, manteniendo la precisión del control de movimiento mientras prolonga el tiempo de operación y reduce el riesgo de sobreestimulación. Las pruebas de laboratorio muestran que los insectos modificados pueden realizar giros cerrados de 70 grados y ajustar su velocidad en un 68%. Cuatro cucarachas robóticas cubrieron más del 80% del área de una zona de prueba con obstáculos en 10,5 minutos.
Actualmente, esta línea de ensamblaje sigue en etapa de prototipo, pero los insectos robóticos basados en la tecnología de instalación manual anterior ya se han utilizado en aplicaciones prácticas. El 30 de marzo de 2025, diez insectos robóticos participaron en una operación de rescate tras un terremoto de magnitud 7,7 en Myanmar junto con la Fuerza de Defensa Civil de Singapur, marcando el primer uso de esta tecnología en una misión humanitaria. La retroalimentación del campo indicó que, gracias a su pequeño tamaño, los insectos robóticos pueden adentrarse en espacios estrechos inaccesibles para equipos tradicionales para localizar sobrevivientes. El profesor Sato enfatizó: «Es necesario establecer una infraestructura que soporte la producción a gran escala, y esta línea de ensamblaje es un paso clave». Su investigación ha recibido reconocimiento internacional, como ser incluida en la lista de «Las 50 Mejores Invenciones del Año» de la revista TIME y entre las «10 Tecnologías Emergentes» de MIT Technology Review. El equipo planea optimizar el rendimiento del sistema y promover su validación industrial en el futuro.











