El transporte de mercancías por carretera es un pilar económico fundamental para la Comunidad Valenciana en España, sosteniendo la competitividad de sectores estratégicos como la cerámica, la automoción y la alimentación. El Instituto de Tecnología del Embalaje, Transporte y Logística (Itene) publicó recientemente un informe, elaborado conjuntamente con la Federación Valenciana de Empresarios del Transporte, la Asociación de Empresarios del Transporte de Castellón, la Federación Provincial de Transporte de Alicante, la Confederación Empresarial de la Comunidad Valenciana y el gobierno regional. El informe tiene como objetivo diagnosticar la situación actual del sector, identificar los desafíos futuros y proponer soluciones.
El informe identifica seis desafíos prioritarios para el transporte por carretera: baja digitalización, eficiencia insuficiente en la planificación operativa, escasez de conductores profesionales, trazabilidad incompleta, problemas de seguridad y descarbonización. El sector logístico aún depende de procesos manuales y presenta una pobre interoperabilidad de sistemas, lo que dificulta la respuesta ante crisis y reduce la eficiencia operativa. La baja digitalización, combinada con una planificación deficiente, provoca un aumento de los tiempos de inactividad, como en la carga y descarga, generando costes adicionales y pérdidas de productividad en un sector con márgenes de beneficio reducidos.
La escasez de conductores profesionales y personal cualificado es un riesgo estructural principal para el sector. Hace seis meses, la Federación Valenciana de Empresarios del Transporte señaló que el 79,6% de los empresarios del transporte consideraban la falta de conductores como la principal amenaza para su actividad a corto plazo. La trazabilidad operativa incompleta, especialmente en los procesos de subcontratación y carga parcial, limita la transparencia y la gestión de incidentes, lo que conduce a un aumento de robos, fraudes y amenazas cibernéticas, requiriendo herramientas digitales y protocolos reforzados.
El sector del transporte por carretera también debe adaptarse a los requisitos europeos de reducción de emisiones, a pesar de enfrentar dificultades de inversión y una infraestructura insuficiente. La Federación Valenciana de Empresarios del Transporte afirma que el 86% de los transportistas no pueden asumir los requisitos actuales debido a la falta de ayudas y tiempo de transición. La dificultad para operar vehículos sostenibles de manera rentable y la insuficiencia de puntos de carga también son problemas. La Federación añade que la infraestructura anticuada y congestionada de la Comunidad Valenciana, como las rondas de circunvalación y la V-30, requiere la puesta en marcha del nuevo acceso norte al Puerto de Valencia, y exige soluciones reales e inmediatas, como la reducción de impuestos.









