La Universidad de Nueva Gales del Sur en Australia, en colaboración con el Hospital de Investigación Infantil St. Jude de EE. UU., ha desarrollado una nueva tecnología CRISPR basada en la edición epigenética. Este estudio, publicado en Nature Communications, ofrece un enfoque más seguro para el tratamiento de enfermedades genéticas como la anemia de células falciformes.
El equipo de investigación, dirigido por el profesor Merlin Crossley de la Universidad de Nueva Gales del Sur, confirmó que la metilación del ADN es una causa directa del silenciamiento génico y no un subproducto. Crossley declaró: "Demostramos claramente que eliminar las etiquetas de metilo puede reactivar genes, como quitar anclas". Esta tecnología entrega enzimas para eliminar los grupos metilo sin cortar el ADN, evitando los riesgos potenciales de la edición genética tradicional.
Los experimentos se centraron en reactivar el gen de la globina fetal para compensar el gen defectuoso que causa la anemia de células falciformes. La coautora, profesora Kate Quinlan, señaló: "Este método regula la expresión génica sin alterar la secuencia del ADN, con un menor riesgo de efectos secundarios". Actualmente, la investigación se encuentra en la fase de experimentación celular; el siguiente paso será realizar pruebas en modelos animales.
Los investigadores afirman que este avance no solo es significativo para el tratamiento de enfermedades sanguíneas, sino que también marca el comienzo de una nueva era en la edición epigenética. En el futuro, esta tecnología podría aplicarse a más enfermedades genéticas y en el ámbito agrícola.











